El levantamiento de los Hackers

Al principio fueron los Auténticos Programadores.

No era así como se llamaban a sí mismos. Tampoco “hackers” ni nada parecido; el sobrenombre “Auténtico Programador” (Real Programmer) no sería usado hasta el año 1980.
Los Auténticos Programadores provenían habitualmente de disciplinas como la ingeniería o la física y con frecuencia se trataba de radioaficionados que programaban en código máquina, en ensamblador, en FORTRAN y en media docena más de arcaicos lenguajes ya olvidados.

Mas conocidos si hoy en día como Hackers, la palabra se suele interpretar de dos maneras diferentes :

La más conocida es un sinónimo de delincuentes informáticos, personas que tienen como único objetivo destruir todo lo que se encuentre a su alcance.

Para otras personas esta palabra es sinónimo de inteligencia, de genios informáticos que pasan días enteros frente a un ordenador.

La verdadera historia de este término nace cuando hace mucho tiempo se usaban ordenadores de gran tamaño y teléfonos antiguos, se le llamaba a los técnicos de estos sistemas hackers.
Estas personas para arreglar estos aparatos le proporcionaban un golpe a la maquina el cual tomo el nombre de “hack”.

Los comienzos de la denominada cultura hacker, tal como la conocemos actualmente, se pueden fechar con seguridad en 1961, año en que el MIT adquirió la primera PDP-1. El comité de Señales y Energía del Tech Model Railroad Club adoptó la computadora como su juguete tecnológico preferido e inventó herramientas de programación, un argot y toda una cultura en torno a ella que aun hoy puede reconocerse entre nosotros.

La cultura en torno a las computadoras del MIT parece haber sido la primera en adoptar el termino “hacker”. Los hackers del Tech Model Railroad Club se convirtieron en el núcleo del Laboratorio de Inteligencia Artificial del MIT, el centro más destacado de investigación sobre Inteligencia Artificial de todo el mundo a principios de los 80. Su influencia se extendió por todas partes a partir de 1969, año de creación de ARPANET.
ARPANET fue la primera red intercontinental de alta velocidad. Fue construida por el Departamento de Defensa estadounidense como un experimento de comunicaciones digitales, pero creció hasta interconectar a cientos de universidades, contratistas de defensa y centros de investigación. Permitió a investigadores de todas partes intercambiar información con una rapidez y flexibilidad sin precedentes, dando un gran impulso a la colaboración y aumentando enormemente el ritmo y la intensidad de los avances tecnológicos.
Pero ARPANET hizo algo más. Sus autopistas electrónicas reunieron a hackers de toda Norteamérica en una masa crítica: en lugar de permanecer en pequeños grupos aislados desarrollando efímeras culturas locales, se descubrieron (o reinventaron) a sí mismos como una tribu interconectada.

Luego, los años noventa trajeron el nacimiento de una floreciente industria de proveedores de Internet que vendían conectividad por unos cuantos dólares al mes. Tras la invención de la World Wide Web, el ya de por sí rápido crecimiento de Internet aceleró hasta alcanzar un ritmo frenético.
A finales de los 90, las principales actividades dentro de la cultura hacker eran el desarrollo de Linux y la universalización de Internet. La World Wide Web había convertido a Internet en un medio de comunicación de masas y muchos de los hackers de los ochenta y principios de los 90 montaron Proveedores de Servicios Internet con la intención de proporcionar acceso al gran público.

Esta popularización de Internet confirió a la comunidad hacker cierta respetabilidad y autoridad política. En 1994 y 1995, el activismo hacker acabó con la propuesta Clipper, que pretendía poner bajo control del gobierno métodos criptográficos robustos. En 1996 los hackers movilizaron una amplia coalición contra la mal llamada “Acción por la Decencia en las Comunicaciones” (CDA), impidiendo la llegada de la censura a Internet.

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